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miércoles, 4 de diciembre de 2013

SUEÑOS NUEVOS

En aquel barrio taciturno y solitario
con pasadizos que parecen no tener salida
en una de esas calles empedradas a la antigua
adornadas con hermosas madreselvas milenarias.

Hay dos árboles guardianes que cuidan el camino
llevan el balance de cada uno de los pasos
silentes compañeros de maravillosos ratos
y fieles cómplices de los amargos desatinos.

Podrían recordar que cargando una mochila
con utopías, esperanzas e ilusiones dentro
vacía de pesares, angustias y tormentos
jugando con sus trenzas, pasaba una chiquilla.

Que debajo de sus ramas volaron mariposas
moviéndose como fetos en aquel novato vientre
y sus sombras abrazaron el fascinante ambiente
del inmortal beso de sus dos chispeantes bocas.

Sus raíces encastradas al sempiterno olvido
testigos afásicos de la transformación del tiempo
manuscritos de mil vidas en esos troncos viejos
de anhelos locos que hoy, parecen muertos.

Y en esa callejuela que se duerme solitaria y taciturna
Al amparo de las sombras de los dos verdes colosos
Yo planté sueños eternos en los cráteres de tus lunas
Mientras jugaba con los rizos de nuestro amor ignoto.

jueves, 17 de enero de 2013

DESTINO


Hay una mugrienta mujer semidesnuda
en el imperturbable muro del destierro,
deslizándose vertiginosamente en la basura
lanzando gemidos y  un  sollozo casi  eterno.

Fragmentos de lluvia  que se funden en su alma
ríos de negro  rímel en su rostro desfigurado
andrajos de amor que se adhieren a su drama
pupilas llenas de  un  pretérito  dorado.

Presa por la angustia, ella  viene a mi memoria
bailando en círculos,  acariciando a la demencia
desgajándose los sucios harapos en la sombra
o talvez en raudo vuelo,  en pos de su existencia.

Alguna vez la soñé,  sin el yugo del desaliento,
perfumada, con un cuadrángulo de lino en su cabeza
con largas trenzas, esferas de color muy intenso
usando un espejo de bronce pulido, cual princesa.

Con los pies desnudos, haciendo órbitas en el suelo
con rosetas rutilantes cubriéndole  los senos
girando sin césar las perlas coloridas de su pelo
haciendo música con las conchas marinas de su atuendo.

Imagino, el sonsonete de su andar, casi  genésico
el  ropaje  ajustado a su piel,  sus  espléndidas  caderas
que despiertan  las pasiones del efebo primogénito
esparciendo melodías voluptuosas con sus piernas.

Debió ser una diosa, una diva o quizás alguna reina
pero su vida se perdió en la pútrida muralla del lamento,
hoy sólo expulsa  chillidos  y sollozos como bestia
y serpentea en los umbrales siniestros  del infierno.

jueves, 3 de enero de 2013

AMANTE

Amante de tu risa me declaro,
calidez de esta  noche sola y  fría,
que aniquila  sin más la lejanía
encuentro  en su sinceridad,  amparo.
Remota y bondadosa  luz de faro,
alumbrando  el  final de cada  día
compañera  fiel de eterna alegría,
de ella  me enamoré, sin más  reparo.
Has sido fuerte  en mí y aunque distante,
más franco  que cariño  más cercano,
tu mano está muy  cerca de mi mano. 

Y  ese mirar  silente, acariciante,
misterio que restaura  el alma  herida,
en tus ojos   encuentro mi  salida.


viernes, 16 de noviembre de 2012

AROMA DE ROSAS

Hay un aroma sutil y gracioso
encubierto en un ramo de rosas.
Un manantial de color que alborota
a las almas más  tristes y  solas.
En el piano, una partitura que duerme 
las manos calcinan, no entiende la nota.
Un acertijo que a la carne lapida.
y unos brazos cerrados, olvidan.

Tengo una conversación con el viento 
se avergüenza, no conoce  tu nombre
y tartamudea con el silencio.
El agua, infame y vil  aguacero,
 ha inundado mi sueño
los cachivaches en la alcoba flotan,
sonámbulos con los ojos abiertos.

Y la fuente, oh hermosa fuente
 se ha saturado de  ovas
y en ella, flotar no se puede.
Pero aún escucho en la sima su canto
tan lejano, es un zumbido que hiere.

Suspiro y sollozo en la despedida
y la oquedad que me embosca,
como buitre que espera a su presa.
Pero debo  remendar  el camino
volver donde la existencia brota,
para encontrar el aroma perdido,
el que se oculta en un ramo de rosas.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

ME CONDENAS


Hay  nubes grises y negro es mi cielo
extraño  tu presencia  en mi mañana,
todo es opuesto, pasa  la semana
no hay nuevos  días,  sólo  desconsuelo.

Me culpo  por  amarte y me condeno,
consciente  de  mi intencional delito
merezco  el desdén,  tu olvido  infinito
con tu silencio me hundes en el cieno.

Era  inspiración,  pájaro en tu  nido
animaba  tu noche  solitaria.
Hoy eres  insensible  a  mi plegaria
me condenas  a  muerte  con tu  olvido .

Confieso que el  pecado  fue  adorarte
aunque  admito deberte yo   la  vida,
el  exceso de amor me  tiene  herida,
solo  anhelo  volver   a contemplarte.

Si regresas,  se cierra  la cisura
aunque nos separe  un profundo abismo,
daría todo  si fueras  tú el mismo
y  de nuevo empezar  nuestra aventura.

jueves, 15 de septiembre de 2011

BAJO CERO

Fría escarcha
en la cabeza de los laudes.
Hielo en la frente
de la hora prima,
en el pecho de la tercia
temperatura bajo cero.

Nieve en el corazón
de la hora sexta.
Ni un grado de calor
en las venas de la nona.

Brutalidad
inclemencia
atrocidad
y miseria.

Hemoptisis del ánima.

Tromba arrasando
la médula de la penumbra.
No se calienta el verano
y no hubo invierno
con el azul más helado.

Desaliento,
granizada,
glacial y
melancolía.

Media Noche aterida.

Así es el día
cuando tú no estás.

domingo, 28 de agosto de 2011

DESDE MI VENTANA

Como el niño que anhela una madre
así te observo yo cada mañana
solitario, buscando amores en el aire.
Sentado a la sombra de ese árbol
con ojos tristes, mirando la distancia
acariciando ese libro con tu mano.


Desde mi vidriera, percibo tu suspiro
siento esa chispa mágica, un impulso
que alimenta de oxígeno el camino.
El sol va cubriendo tu cuerpo entero
mientras veo el hermoso cielo rojo
presagios que se queman con el fuego.


El tiempo al parecer no tiene prisa
y yo sentada al borde de mi cama
veo por los cristales tu lívida sonrisa.
Con tu imagen a lo lejos, sin tenerte
reducida al sufrimiento, me conformo
esperando que tus ojos puedan verme.


Pienso que el jardín se ve distinto
sin duda es reflejo fiel de tu mirada
que inunda el entorno con su brillo.
No conozco tu nombre o tu apellido
y tú no sabes que estoy enamorada
ni que por los ventanales yo te espío.


¿Cuántos años tendrás? Eres chiquillo,
Yo hace mucho que ya no los cuento.
¿Porqué es tan implacable el destino?
Qué en otra fase de la historia te coloca
mi aventura está llegando al desenlace
mientras que la tuya, apenas dice hola.


No se puede soñar todo en una noche
ni plantar el terreno en un solo intento
ni que emigre el occidente hacia el norte.
Pero tanto se lleva el cántaro a la fuente,
que tus ojos chocarán un día con los míos
y excitaré las mariposas de tu vientre.

domingo, 21 de agosto de 2011

SOLEDADES

Cómo poder mirarme en los calmos
mares de los cristales
luego de que la sombra anidó en mí,
fuertes rizomas,
destrozada, como si hubiera ido
por caminos sin destino
y aquella indiferencia que angustia,
en mi espalda se afincara.

Como si mi fuerza se escapara
hacia confines tremebundos,
y no consiga ser más que
una insignificante mujerzuela
solitaria en el recuerdo de una noche,
ramera que ha perdido la conciencia.

Si en los enormes temporales
que hacen vibrar la amargura
hasta las últimas moradas de la estepa,
del granítico que ansío, diviso el centelleo
me disfrazo entonces de patricia fortaleza
con la que lucho y desafío
a los horizontes gélidos de la agonía.

Me conforta la certeza
de no estar sola
enterrada en los pantanos
insensibles de la congoja,
enlodándome sin consuelo
en los mares túrbidos de la pena.
Porque soy el alba acérrima de la vida
el suelo preñado con fortificados granos
la galaxia que inspira y en el erial prospera
el espíritu que extirpa, los latidos a la tiniebla.

AIRES DE NOSTALGIA

Siento mucho frío.
Quizás sea el miedo,
miedo de la hoja
cayendo en el vacío.

¿Oyes los golpes mortecinos, conque llama a tu puerta
tan triste el remolino?

Confeccioné su cubierta
con retazos de mi vida
¿Por qué no te das cuenta
que quedó abierta la herida?

-Sientes al viento hablar quedo a tu oído
Y su suspirar tan lento.

Pasó llevándose el calor
de mi sol al mediodía
dejó solo glaciales,
talvez también alarma
de distancias y apatía.

-No dejes llorar al viento solito en tu ventana.-

Ahora siento el frío
de todos esos miedos
del anochecer sombrío
de no verte en mis sueños.
O quizás de que las hojas
caigan al vacío.

Eras figura de hielo
pero me calentaba tu beso
quizás sea por eso
que ahora siento el frío.
O quizás sea el miedo
miedo que tus hojas
estén muertas de hastío.

-El viento no respira, se habrá muerto de pena-
ó quizás lo consumió la ira.

Transportaba mi ardor
como sangre entre sus venas
Puedes dejarlo entrar
que repose a tu vera,
si aún tiene el vigor
y el coraje de la fiera.

-No llora más el viento- Ahora se alimenta del maná,
de la danza y del cuento-

-Por eso ríe el viento,
y ahora todo es calma.
Pasó aquí al mediodía
Dejándome tu aliento
Que me ha devuelto el alma. -

viernes, 1 de abril de 2011

ARRUGAS

El carmesí atardecer
una figura refleja
en los manchados cristales
de aquella casa tan vieja.

Arrugas que dejó el tiempo
en las manos de homicida
que con las letras mató
sin piedad a la absurda vida.

Fija su vista en la playa
tiene esperanza que ahora
entre las albinas olas
emerja la ninfa que adora.

Recuerda la noche aquella
que en el portal la encontró
su extraña y loca sonrisa
chispita que le encendió.

Las tardes que se fundieron
como inciensio en agonías
el roce irreal de sus cuerpos
fusionando las lejanías.

Pero el destino insolente
jugó ajedrez con su tino
jaque mate a su inconsciente
le convirtió en asesino.

Cabello blanco y arrugas
en el alma le han quedado
noches de sombras, de bruma
sueños tontos del pasado.

Ahora envenena las horas
escribiendo poesías
a la que fuera otrora
la razón de su alegría.

Moraleja

Nunca dejes de soñar
ni de inventar fantasías
es lo único que te llevarás
cuando terminen tus días.

jueves, 4 de noviembre de 2010

RAICES DE AGONIA

Algo se desprendió de mí,
en el silencio
dejando la hoja suelta
en el vacío,
como fuego del espacio
que tranquilo
destrozó en mil pedazos
los luceros.

Vuelvo del sueño
que le arrancó
el brillo,
al espectral crepúsculo
en medio del siniestro
más profundo
inusitadas fuerzas
en mi carne palpitaron.

Murió en mí
el guerrillero
que usurpó de las extrañas
de la tierra
un grito de amor, de fiebre,
de dulzura
ese incendio destructor
de las retinas.

No debe sorprender ahora
si mi tristeza y el desvelo,
raíces de agonía
estén dejando.
Que en mis ojos vean
el abandono presto
Y que nadie quiera
respirar mi viento.

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